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Cómo organizar tu mochila de trekking de manera eficiente

Persona equipada con mochila de trekking Trangoworld y fondo montañoso
2 de febrero de 2026
Cómo organizar tu mochila de trekking de manera eficiente

Organizar una mochila de trekking es una labor que a priori nos puede parecer trivial pero que si le prestamos atención y lo hacemos con detenimiento nos puede ayudar a ser más eficiente tanto a nivel físico (que vayamos más cómodos) como a nivel horario (perder menos tiempo en las paradas y que todo vuelva a su sitio tras estos).

En primer lugar, vamos a desglosar a grandes rasgos el material genérico para la realización de un trekking de varios días:

  • Mochila con protector de lluvia y bolsas estancas.
  • Calzado de montaña.
  • Bastones.
  • Ropa de montaña adaptada a la época del año y a la actividad.
  • Saco y esterilla.
  • Tienda de campaña o toldo de vivac.
  • Material de cocina y menaje.
  • Frontal con pilas de repuesto.
  • Botiquín.
  • Gafas de sol, protector solar y protector labial.
  • Comida y cantimplora.
  • Llaves, documentación y dinero.
  • Mapa, brújula y GPS.

 

¿Cómo elegir mochila de trekking?

 

La organización de tu mochila de trekking puede marcar la diferencia porque hará tu viaje más cómodo y seguro si surge cualquier imprevisto.

El objetivo principal es que esté bien equilibrada, distribuyendo el peso y el equipaje de una manera adecuada para asegurarte de que la mochila sea cómoda y de que todo sea accesible cuando lo necesites. Una mochila de tamaño mediano entre 30 a 50L es el ideal para nuestra escapada de trekking, campismo o incluso alpinismo. Estas mochilas suelen tener el compartimento principal dividido en varias partes, con diferentes puntos de acceso a esos compartimentos facilitando la extracción y recogida de material mientras realizamos la actividad.

Para actividades de varios días de escalada y alpinismo, busca mochilas de cuerpo ligero, impermeables (o con cubremochilas) y con gran resistencia a la abrasión. También son útiles detalles como contar con multiplicidad de puntos de amarre, abertura superior y acolchado extraíble del cinturón lumbar (perfecto para llevar la mochila usando arnés). 

Para mí, la mochila TRX2 35 Pro DR es la más adecuada para practicar alpinismo y esquí de montaña. La espalda semirígida y ventilada, el acolchado lumbar desmontable, las correas compresoras laterales y el cuerpo ligero con gran resistencia a la abrasión son algunas de las prestaciones principales.

 

Organizar la parte inferior de la mochila

 

Trataremos de meter en esta parte los elementos que más pesen, intentando que los más pesados estén lo más pegados a la cintura posible y los menos pesados, más alejados. También intentaremos que aquellos que estén en contacto con la parte externa de la mochila no sean los que “sería un desastre que se mojaran” como, por ejemplo, el saco.

  • Tienda de campaña o toldo de vivac: irán en la parte más baja y en el exterior, aislando a los elementos que estén colocados en el interior.
  • Aislante: actualmente existen muchos aislantes de muy poco volumen que los podemos situar en el interior de la mochila. Si llevamos uno tradicional lo situaremos en las cintas exteriores diseñadas para este fin. A mí me gusta llevarla en uno de los laterales guardando el otro para llevar los bastones cuando no los utilizo.
  • Saco de dormir protegido por funda estanca. Evitamos que se nos pueda llegar a mojar accidentalmente. Aunque lo protejamos de la parte externa de la mochila, para mí es un elemento clave y me gusta llevarlo "a buen recaudo".
  • Hornillo, gas y menaje intentaremos que vaya lo más pegado a la cintura posible. Es importante comprobar que no nos molesta nada en la espalda antes de seguir, ya que son elementos rígidos y si no los colocamos adecuadamente, nos pueden hacer sufrir más de lo necesario.
  • Comida que no sea la del día, igual que el hornillo, lo más pegado a la cintura posible.

 

Organizar la parte intermedia de la mochila

 

Esta parte de la mochila nos creará esa estructura ordenada tubular y marcará la diferencia entre que nuestra mochila tenga un aspecto organizado o que parezca que en el interior tenemos una selva. Debemos aprovechar los elementos que introducimos en esta parte para rellenar huecos y aprovechar así la totalidad del volumen de la mochila. Siempre es mejor quitar volumen de la zona superior a que nos quede volumen hueco de zonas intermedias. Aquí llevaremos la ropa de recambio, también protegida con bolsas estancas. 

 

Organizar la parte superior de la mochila

 

Esta parte de la mochila nos la reservamos para las cosas que utilizaremos a lo largo del día y que deben estar accesibles de una manera rápida y ordenada para evitar pérdida de tiempo o pérdida de material.

  • Agua que beberemos durante el día.
  • Ropa de abrigo del día: chaqueta impermeable, forro, plumas… Según la meteo y la época del año, lo que consideremos para utilizar durante las paradas.
  • Comida para ingerir durante la ruta.

 

Organizar los bolsillos de la mochila

 

  • Mapa, brújula y GPS.
  • Gafas de sol, protector solar, labial…
  • Llaves, documentación y dinero (estos dos últimos, en bolsa estanca o portadocumentos para evitar que se mojen).
  • Botiquín. No es de uso frecuente, pero si lo necesitamos, ha de estar a mano para tener acceso a él de una forma cómoda y rápida. Yo lo suelo llevar en el bolsillo interno de la parte superior junto al frontal y las pilas de recambio.

 

Una manera fácil de ver si hemos hecho bien nuestra mochila de trekking es que visualmente quede llena y sin huecos y cuando la pongamos sobre una superficie plana se quede de pie sin vencerse hacia ningún lado. ¡Esto nos indicará que está equilibrada y lista para que nos la pongamos!