Los días 23, 24 y 25 de octubre, diez personas que participaron en el sorteo “Sal a la Montaña” vivieron un fin de semana de montaña como pocos. Andorra como escenario, el Valle de Sorteny y el pico del Estanyó como ruta, y nuestras embajadoras Natalia Pleite y Marina Cid, de Nexonatura, y nuestro colaborador Albert de Gràcia, de MeteoPirineos, como guías de una experiencia que fue mucho más que un trekking.
La semana previa al evento, la meteorología no había acompañado. Las nevadas dejaron la alta montaña cubierta y las previsiones para el fin de semana eran inciertas. El Pic de la Serrera, que era el objetivo original, quedó descartado, pero se prepararon varios planes alternativos para adaptar la ruta a los distintos escenarios meteorológicos.
Finalmente, el sábado, la montaña se puso de nuestra parte y el día amaneció con temperaturas bajas, sin viento y con el cielo parcialmente soleado, exactamente las condiciones que cualquier senderista desearía para una jornada larga en el Pirineo de octubre. La meteo, que en este fin de semana era también protagonista y materia de estudio, nos regaló el mejor de los escenarios posibles.
Así fue la experiencia “Sal a la Montaña” de Trangoworld en Andorra.
Llegada, bienvenida y primera toma de contacto
El fin de semana comenzó el viernes por la noche en El Serrat, un pequeño pueblo del norte de Andorra que sirvió de base para toda la experiencia. Una cena de bienvenida reunió por primera vez al grupo, diez personas llegadas de diferentes puntos de España y con distintos niveles de experiencia en montaña, pero unidas por la misma curiosidad y las mismas ganas de aprender. Fue también el momento de recibir el pack de prendas Trangoworld con el que cada participante afrontaría la ruta del día siguiente. Cada uno tuvo la oportunidad de equiparse con ropa técnica pensada para las condiciones de octubre en el Pirineo, lista para ser testada en el terreno real.




Una jornada completa en el Valle de Sorteny
A las 9 de la mañana, el grupo inició la ruta en el Valle de Sorteny, un espacio natural protegido con una extensión de 1.080 hectáreas y que alberga dos de los picos más altos del Andorra, el pico de la Serrera (2.912 metros) y el pico del Estanyó (2.915 metros).
A este último pico es hacia donde se dirigió el grupo en una jornada de trekking interpretativo en la que la ruta fue, también, una clase magistral al aire libre. Las embajadoras de Nexonatura detuvieron la marcha en varios puntos para hablar de la flora que crece en los márgenes del sendero y de la fauna que habita estos valles de alta montaña. Albert de Gràcia, de MeteoPirineos, geólogo y guía de montaña, completó las paradas con explicaciones sobre la geología del valle: cómo se formaron estos paisajes, qué historia esconden las rocas bajo los pies, cómo se transforman los valles y picos con el paso del tiempo, etc.
Tras pasar por el lago del Estanyó, el punto más alto del día fue el pico del Estanyó, donde el grupo hizo un alto para comer un picnic con vistas al Pirineo extendiéndose en todas las direcciones.
La bajada tuvo su propia recompensa, una parada en el Refugio de Sorteny para reponer fuerzas antes de completar el descenso y volver a El Serrat. Para cerrar la jornada, el grupo se desplazó para cenar en Ordino, uno de los pueblos más bonitos del Pirineo andorrano, que puso el broche a una jornada de montaña, compañerismo y aprendizaje.
El momento del día: un armiño con pelaje invernal
En un trekking interpretativo, los mejores momentos no están en el programa, sino en lo que la naturaleza ofrece en ese momento. El sábado, el grupo tuvo la inmensa suerte de poder avistar un armiño con su pelaje invernal. Se trata de un pequeño mamífero carnívoro de la familia de los mustélidos que, en invierno, cambia su pelaje marrón por uno de un blanco inmaculado con la punta de la cola negra. Un animal muy difícil de ver que nos recordó que la naturaleza tiene sus propios tiempos y que, quienes saben mirar, tienen más posibilidades de encontrar lo que nos ofrece.




La filosofía detrás de “Sal a la Montaña”
"Sal a la Montaña” es una apuesta de Trangoworld por un modelo de relación con la montaña que combina la experiencia física con el conocimiento del entorno y de las actividades de montaña. A veces, como este fin de semana en Andorra, el protagonista es el entorno (el paisaje, la fauna, la flora, la meteorología) y la experiencia se convierte en una forma de mirar la montaña con otros ojos. Otras veces, el foco está en una actividad concreta, una técnica de escalada, una disciplina de trail, una habilidad de montaña, etc.
En todos los casos, la esencia es la misma: aprender de nuestros embajadores, compartir con personas que aman y respetan la montaña y disfrutar de todo lo que el entorno natural tiene para dar. Porque nuestra montaña es de todos… y estos encuentros son la forma en que Trangoworld la pone en común.






